Si tenemos que posicionarnos como futuros docentes, y
buscamos una educación transformadora, hay varias cuestiones a tener en cuenta.
La lucha por los significados, las jerarquías creadas a través de una cultura
hegemónica que desde el sentido común legitima el dominio racial, blanco,
colonial y patriarcal.
La deconstrucción del sentido común que naturaliza las
relaciones de blanquead, de centro y periferia, en donde miles de personas pasan
a la invisibilidad, no puede ser tomado como natural o valido, ni tampoco puede ignorarlo.
“El conocimiento nunca es neutro, no existe en una relación empírica y objetiva con lo real, conocimiento es poder y la circulación del conocimiento es parte de la distribución social del poder”
El docente como productor de sentidos esta inmerso en la disputa por los significados, y deben interesarle aquellos que la sociedad repite y entiende como saberes naturales o dados, estos saberes son los que, a través de un proceso cultural, se instalan como hegemonicos. La hegemonía se despliega en la sociedad y en los significados por un proceso de saturación, el cual actúa sobre las personas de tal forma que no queda lugar a duda que, aquello que se vive día a día en cada práctica en cada valor expresado por la sociedad, es lo lógico y no tiene por qué ser cuestionado o resignificado.
La lucha por el discurso, la alternativa de romper con las relaciones de poder ejercidas desde las formas de comprender la realidad, en donde el sistema social actual y sus relaciones se sostiene con un sistema cultural que produce significados para su auto-legitimación.
“Los significados dominantes tienen más posibilidades de circular” y ejercer su
dominio sobre aquellos que son alternativos, lo que es posible por el dominio
de las culturas hegemónicas y su poder de alcance.
"El mito priva totalmente de historia al objeto del que habla. En el, la historia se evapora, es una suerte de criada ideal, prepara, trae, dispone, el amo llega y ella desaparece silenciosamente. Solo hay que gozar sin preguntarse de donde viene ese bello objeto, o mejor no puede venir mas que de la eternidad, desde siempre estaba hecha para el hombre burgués." Esto se relaciona muy con la idea del fetichismo de l mercancía, como contraparte material del mito en la generación de significados, al ver un objeto por ejemplo una taza vemos el objeto acabado y final, esta velado el proceso social mediante el cual ese objeto llega que es el trabajo, cada objeto es producto de horas hombre horas de trabajo.
Esta cita de Barthes tomada del texto de Tamarit resume para nosotros todo el recorrido de clase, el mito no se cuestiona es parte del sentido común y da la impresión de que siempre fue así, pues esa es su razón de ser, ocultar la historicidad de los conceptos, velar otros significados quizás no hegemonicos, y dar la apariencia del conocimiento y la educación como algo neutral, no político, y carente de historia, y como si no fuera parte de una construcción social, pero a la vez que el mito tiende a parecer como algo cerrado y completo también es dinámico y habrá diferente mitos en palabras del autor "algunos mitos maduran mejor en ciertas zonas sociales"
Estos textos y las clases nos guían hacia una reflexión sobre los significados de las palabras y los conceptos, el idioma es el mismo para todos las clases sociales, las palabras son las mismas, el significante es el mismo pero los significados pueden ser muy diversos, según quien y en que tiempo piense la cuestión, podemos ejemplificarlo con la historia de la pobreza y sus clasificaciones. Habrá pobres buenos y pobres malos, habra una pobreza digna y honesta (honesto según quien), a su vez la pobreza tiene su historicidad. Antes del siglo XIX había una imagen de la pobreza relacionada con la caridad religiosa, para pasar a fines del siglo XIX y durante el XX, a la pobreza como algo a combatir: mediante una "exclusión disciplinaria" pasan a legitimarse lo procesos de exclusión y justificarse el control y la vigilancia de los pobres, se criminaliza la pobreza sin mas, se genera un nuevo mito, el del pobre que es pobre porque quiere, opera aquí una vez mas un mito que permite poner el foco sobre el individuo que vive la exclusión y la pobreza, velando las razones históricas, sociales y estructurales que dan como resultado la tal situación.